A mi abuelo (ese que en Navidad no nos quería), se lo han traído mis padres del pueblo para pasar unos días.
El otro día llegué a casa y vi a mi abuelo que se había transformado en la abuela de la fabada, es decir así.

Conociendo a mi madre no me debería extrañar ciertas cosas, pero aún así me arriesgo y le voy a preguntar que c**o lleva el güelo en la cabeza que, no sé porqué, me resulta familiar.
Pues nada hija, que en casa hacía corriente y como no encontraba la boina de tu abuelo, le he puesto un sujetador tuyo en la cabeza, no te creas que no me ha costado porque al principio tu abuelo pensaba que le estabamos poniendo unas bragas y se ha puesto rebelde....
De verdad, mi madre es una caja de sorpresas....